Canción sin música 1: Botellas vacías

BOTELLAS VACÍAS


Se cansó el cansancio de esperar al tiempo. Se enjugó las lágrimas, contuvo el aliento. Cerró los ojos y siguió bebiendo.

Silencios,
 que recuerdan el vacío
 que nunca llenaste.
Recuerdos,
 que silencian los motivos
 ¿Por qué te marchaste?
Los sueños
 quedaron escondidos,
 ahora vuelvo a buscarte.
Motivos
 para no perder la cabeza,
 para tirar para delante.

Ahora
 que ya no estás conmigo
 me sobran las horas.
Mañana
 no vengas a buscarme,
 están las puertas cerradas.
Ya sabes,
 me resigno a vivir
 entre copas y bares.
Botellas,
llenas y vacías,
solamente botellas.

Silencio,
 cada vez que hablas
 me quemo por dentro.
Recuerda
 todos mis piropos
 y dales la vuelta.
Sueña
 que juegas conmigo, 
 ya no eres mi dueña.

Ahora
 que ya no estoy contigo
 me faltan las drogas.
Pues vale,
 me sobran amigos
 en todos los bares.
Las horas,
 las veo pasar
 y de nada me vale.
Botellas,
 botellas vacías,
 solamente botellas.

Botellas,
 botellas vacías,
 sólo botellas.
Botellas,
 las abro,
 las rompo,
 y brindo con ellas.

Poesía: Lágrimas

LÁGRIMAS


Para que la luna no me vea llorar
le he escrito una poesía.
Se la he recitado con gran alegría
a lágrimas escondidas.

Si las noches nos atrapan,
desglosando cada hora en un millón de sensaciones.
Miras el reloj, las saetas ya no dicen nada,
te miran mudas, desordenadas.

Lágrimas rotas,
incansables brotan.

Lágrimas rotas,
en el aire flotan.

Lágrimas rotas,
esas que no se lloran.

Lágrimas rotas,
privadas gotas.

Lágrimas rotas,
amargas notas.

Lágrimas rotas,
consoladas pocas.

Lágrimas rotas,
superficie, roca.

Lágrimas rotas,
calladas bocas.

Lágrimas rotas,
serpenteantes, solas.

Lágrimas rotas,
aguardan horas.

Lágrimas rotas,
relinchan, trotan.

Lágrimas rotas,
la mente azotan.

Lágrimas rotas,
las que a solas brotan.

Impresiones 3


Si decido abrir la puerta contraria a la elegida
me quedaré sin abrir ninguna,
y esa no es una salida.

No es el tiempo lo que pasa, es el momento.
No es el recuerdo lo queda, no es el lamento.

¡Cómo ríen, ya marchitas,
esparciendo sus semillas!
¡Cómo bailan, mortecinas,
cómo bailan con el viento!

Poesía breve 3

Noches de tambor de lata,
de vacío,
de basura encadenada.
Es entonces cuando abraza
un sonido que ahuyenta,
a los fantasmas.
El metal se torna gas
y las ondas convertidas en espadas
me atraviesan solo,
solo sólo el alma.

Poesía breve 2

Tengo la fe dormida sobre tu pecho,
en el techo unos recuerdos de luz tenue.
Una esperanza de ojos cerrados frente a tu cuerpo
y un malentendido que no te entiende.

Poesía breve 1

Cada vez estoy más seguro de que un día de estos no despertaré,
me quedaré soñando contigo,
los momentos más bonitos,
aquellos que ni muerto olvidaré.

Poesía: Vida

VIDA



            ¿Hasta qué punto somos deudores de la vida? ¿Debemos algo por el hecho de haber obtenido la vida? Padres, soy vuestro legado, ¿acaso os debo la vida? ¿A  cuál de mis ancestros? Demasiadas deudas para simplemente haber nacido. ¿Acaso no somos, entonces, de la mismísima Tierra? Pequeña mota de polvo, pues, te debo la vida.


Porque la vida
nada sabes
nada entiendes
y si tienes, sufres.

Porqué querida,
si nada ganas
que no pierdas
aún sabiendo
vas a tientas.

Porqué amada
viniste a mí
sufriendo.
Vine yo
hiriendo.

Sin ser responsable,
sin conocer lamento.
Sin preguntarme.
Yo no lo entiendo.

¿Qué hacer
una vez aquí?
Sin la puerta de salida
que una vez vi,
mas me dio miedo
y no quise abrir.

¿Cómo entender
lo que no podemos?
¿Por qué tener prisa
y vivir con miedo?
Si todo llega
y nada queda.

¿Por qué esperar
y no hablar?
Aparente aprecio,
obligado.
Bienestar fingido,
marcado.

A veces engañado,
nunca vencido.
Siempre perdido.

¿Qué pensar?
¿Qué sentir?
¿Por qué ocultar?
¿Por qué seguir?

¿Nada imposible
puede suceder?
Sin embargo un hombre
puede enloquecer.

Poesía: Ateísimo

ATEÍSIMO


No creo en nada.
No creo en la paz, no creo en la guerra.
No creo en las armas, ni creo en mis manos.
No creo en mis padres, ni en mis hermanos.
No creo en el gobierno, ni en el ser humano,
ni en su pensamiento, ni en su calendario.
No creo en tu Dios, ni creo en tu iglesia.
No creo en mí, mucho menos en ti.
No creo en la razón, no creo en lógica.
No creo en el placer, ni creo en la ciencia.
No creo ni en las palabras que salen de mi boca.
No creo en el hombre, ni creo en la tierra.
No creo en el universo, ni creo en la historia.
No creo en los libros, ni en mi memoria.
No creo en el futuro, presente, pasado.
No creo en mis sentidos, tampoco en mis instintos.
No creo en el aire, no creo en el agua.
No creo en la vida.
No creo en la nada.

Poesía: Culpable Perdón

CULPABLE PERDÓN



Déjate caer, no tengas miedo.

Inspecciona bien la altura.
Si te tiras al abismo.
La bajada será dura.

Un segundo prolongado
de dolores y preguntas
¿fugaz meta merecida?

Un instante el elegido
entre mil de la caída
uno acaba con tu vida.


No, no voy a llorar más,
tampoco voy a reír
hasta que no pueda sentir
que vuelves a ser feliz.

No sabía cuando hacía
algo que yo no quería.
Mas culpable sin razón
no sufras, mi corazón.

Si acaso buscas razón,
no lo dudes, no hay ninguna;
hundirte en una laguna
no será la solución.

Y si acaso aún no conoces,
de mis palabras la intención,
óyeme con claras voces,
óyeme, mi corazón:

Te pido que no me llores,
ya bastante lloré, amor.
Ahórrate miles de flores:
sólo una quiero yo.

Divagación 1

La consciencia de la inteligencia es la raíz del inconformismo.